Una obra de 6 días explicada paso a paso: desde ponernos los EPI hasta que el camión sale con el residuo identificado.
Llegamos a la obra con una idea clara: trabajar seguros y que no se suelte ninguna fibra en todo el proceso.
Esta vez teníamos que quitar una bajante de fibrocemento con amianto, de las que van metidas dentro del conducto del edificio. Antes de empezar echamos un vistazo a la zona, preparamos las herramientas y dejamos todo a mano para no tener que improvisar.
Seis fases, de la protección del equipo a la salida del residuo.
Lo primero es protegernos nosotros. Nos ponemos el buzo desechable, la mascarilla, los guantes, el calzado y el equipo de seguridad para trabajar en altura.
Con todo esto puesto ya podemos trabajar con el amianto siguiendo su procedimiento.
Con todo puesto, empezamos a desmontar la bajante tal y como lo teníamos previsto, intentando no romper el fibrocemento más de lo necesario. Cada pieza se maneja con cuidado para que no se desprendan fibras.
No es solo quitar una tubería: lo importante es hacerlo con seguridad y sin perder el control del residuo.
Cuando está desmontada, toca envasar. Las piezas van a embalajes y sacas homologadas para residuos con amianto, con sus señales de peligro. Las piezas largas se protegen una a una para poder moverlas y transportarlas después.
Así, lo que antes era una bajante instalada en el edificio queda convertido en un residuo bien envasado, listo para salir de la obra.
Las piezas pequeñas y el material auxiliar se meten en bolsas y se sellan. Las más grandes se agrupan y se ponen sobre palés. Al final, las sacas quedan cerradas, identificadas y listas para moverlas.
Desde fuera parecen simples sacos blancos, pero dentro va todo lo que hemos retirado en el día, y a partir de aquí se trata como residuo peligroso con amianto.
Ahora hay que sacar el residuo de la zona de trabajo. Con los medios de elevación adecuados, las sacas se suben con eslingas y se llevan hasta el camión. Hace falta que se coordinen bien quien está abajo y quien maneja la grúa.
Aquí no se deja nada al azar.
Y llegamos al final de la obra. Las sacas están cargadas y bien sujetas, y el camión sale de la obra con el residuo identificado, rumbo a una instalación autorizada donde se gestionará.
Empezamos poniéndonos los EPI y terminamos con todo el material fuera de la obra, con su documentación como residuo peligroso.
No termina cuando quitamos la última pieza, sino cuando todo el proceso se ha hecho con seguridad y con el residuo controlado.
Si tienes bajantes de fibrocemento en tu vivienda o comunidad, en Valencia, Castellón o Alicante, te explicamos cómo lo haríamos antes de empezar.
Pedir presupuestoLo que has visto en este proyecto forma parte de nuestros servicios habituales.
Depende de la longitud, el acceso y el estado del material. En este proyecto para el Ayuntamiento de Viver retiramos 4 bajantes de 6 alturas por patinillo, unos 72 metros lineales, en 6 días de trabajo.
Las piezas se envasan en embalajes y sacas homologadas para residuos con amianto, identificadas con sus señales de peligro. Después se transportan y se entregan a una instalación autorizada, con trazabilidad como residuo peligroso.
Lo valoramos en la visita técnica. Trabajamos con procedimiento propio para evitar que se suelten fibras, y te indicamos si hace falta alguna precaución en tu caso.
Sí. La inscripción en el RERA es válida en toda España y hacemos obras en la provincia de Castellón, como este proyecto en Viver.