Una obra de un día explicada paso a paso: desde balizar la zona y montar la cabina de descontaminación hasta que el residuo sale en big bags hacia el vertedero autorizado.
Esta obra la hicimos para el Ministerio de Transportes, en la calle Convent 1 de Paiporta. Había que quitar unas 20 m² de placas onduladas de fibrocemento con amianto de una cubierta baja, en pleno casco urbano y rodeada de edificios.
Era una intervención pequeña en superficie, pero con el mismo rigor que una grande: con el amianto, el tamaño de la obra no cambia el procedimiento. Lo que sí cambia es que se resuelve rápido, y esta la cerramos en una sola jornada.
Te contamos cómo la hicimos, paso a paso, para que veas qué hay detrás de una retirada bien hecha: desde cómo se prepara la zona hasta dónde acaba cada placa.
Tres fases, de la preparación de la zona a la entrega del residuo en vertedero autorizado.
Antes de tocar ninguna placa, preparamos el terreno. Lo primero es balizar y señalizar el acceso a la zona de desamiantado, para que nadie que no deba entre en el área de trabajo mientras dura la obra.
Después instalamos la cabina de descontaminación: es el punto por el que entra y sale el equipo, y donde nos descontaminamos al terminar para no sacar ninguna fibra de la zona.
Lo siguiente es protegernos nosotros. Nos colocamos la máscara integral con filtros, el buzo de protección, los guantes apropiados, el calzado de seguridad y el arnés.
Como se trabaja en altura, instalamos además un sistema anticaídas. Con todo esto puesto, ya podemos empezar a trabajar con el amianto siguiendo su procedimiento.
Antes de mover una sola placa, humectamos de forma controlada todas las piezas que vamos a retirar. Con el fibrocemento mojado, las fibras quedan pegadas al material y no se sueltan al manipularlo.
Es un paso que parece sencillo, pero es uno de los más importantes de toda la obra.
Con las placas húmedas, liberamos las fijaciones con cizalla, de modo que cada placa se suelta sin romperla. Cuanto menos se rompa el fibrocemento, menos riesgo de que se desprendan fibras.
Después hacemos el descenso controlado, una a una: nada de tirar placas ni de apilarlas con prisa. Cada pieza se maneja con las dos manos, se baja con cuidado y se deja lista para embalar.
En cuanto la placa está abajo, se embala de inmediato en big bags. No se deja ninguna pieza suelta ni al aire: cada placa pasa del tejado al embalaje homologado sin etapas intermedias.
Así lo que antes era una cubierta instalada en el edificio queda convertido en un residuo cerrado, identificado y listo para salir de la obra.
Cuando la última placa está embalada, hacemos la limpieza final de la zona para dejarla sin restos. El resultado: unas 20 m² de placas retiradas en un único big bag de unos 600 kg.
El big bag se retira de la obra y se lleva a un vertedero autorizado, donde se gestiona como residuo peligroso con amianto. Empezamos balizando la zona y terminamos con todo el material fuera, con su documentación.
No termina cuando bajamos la última placa, sino cuando todo el proceso se ha hecho con seguridad y con el residuo controlado, desde la cabina de descontaminación hasta el vertedero autorizado.
Si tienes placas de uralita en un tejado, una caseta o una nave, en Valencia o su provincia, te explicamos cómo lo haríamos antes de empezar.
Pedir presupuestoLo que has visto en este proyecto forma parte de nuestros servicios habituales.
Depende de la superficie, el acceso y el estado del material. En este proyecto de Paiporta retiramos unos 20 m² de placas de fibrocemento para el Ministerio de Transportes en 1 día de trabajo.
Se humecta el material de forma controlada antes de tocarlo, se liberan las fijaciones con cizalla sin romper las placas, se bajan una a una de forma controlada y se embalan de inmediato en big bags. Todo el equipo trabaja con máscara integral con filtros, buzo, guantes y calzado de seguridad.
Las placas se embalan en big bags homologados para residuos con amianto, con su señalización. En este proyecto fue un big bag de unos 600 kg, que se retiró y se entregó en un vertedero autorizado.
Sí. Hemos trabajado para el Ministerio de Transportes en Paiporta y para el Ayuntamiento de Viver, en Castellón.